WonkaPistas

25.4.05

Porqués del matrimonio de personas del mismo sexo en España

Me incita un comentarista "anonymous" (son los peores, se esconden en el anonimato para hacer las preguntas o propuestas incómodas) en Malaprensa (donde, por cierto, hoy se critica a la prensa por tragarse la cifra mágica del 10% de homosexuales) a tratar el tema de por qué en España el Congreso ha llegado a aprobar la modificación del Código Civil que permite el matrimonio de personas del mismo sexo. Como él/ella dice, sin entrar en la bondad del asunto, cabe preguntarse por qué aquí, por qué ahora.

Anoto aquí mi respuesta rápida, e invito a los lectores de este blog a que anoten la suya. Yo creo que el razonamiento se refiere, fundamentalmente, al cálculo político del gobierno. Se trata de un gobierno y antes un partido de oposición en campaña electoral casi desde finales de 2002, que quiere ocupar el espacio electoral que va desde el centro/centro-izquierda a la izquierda, haciendo desaparecer o condenando a la máxima irrelevancia a Izquierda Unida. Casi ha conseguido esto último. Para ello, tiene que conseguir una adecuada combinación de políticas, con dosis variables de política real y política simbólica.

Las dosis altas de política real son fundamentales en una política económica de continuidad con las que hacía el PP que, a su vez, habían sido insinuadas, en parte, por el último PSOE (Solbes). Digo insinuadas, porque, en realidad, Solbes no consiguió imponerse a la rama "gastona" del partido y en cuanto se apreció una mínima recuperación de la economía en 1995, los esfuerzos por controlar el gasto (y el déficit) se relajaron. No es que Solbes o Sebastián sean liberales, Dios nos libre. Son socialdemócratas bastante equiparables (si les deja la susodicha rama "gastona" que tienen los partidos, especialmente los de izquierda) a Rato y Montoro. Pero sirven, más que de sobra, para mantener una política económica estándar, que no haga más daño del habitual al crecimiento económico. Incluso están hablando de bajar el impuesto de Sociedades...

Con una política económica "realista" se mantiene, simplificando bastante, el voto de centro.

Al voto de izquierdas se le gana o mantiene, en parte con esas políticas realistas, pero, como resultan demasiado "de derechas", hay que alimentarlo con políticas con un alto contenido simbólico. No digo que se trate de políticas sin consecuencias prácticas, sino que prima en ellas lo declarativo, lo evocativo, la palabra antes que el acto. El texto antes que el gasto.

Me refiero a políticas como la lucha contra la "violencia de género". Ya el término es simbólico, pues otros prefieren "violencia doméstica". Por supuesto que es una política con consecuencias reales, si las medidas son eficaces y previenen agresiones y homicidios, pero también tiene una gran dimensión simbólica en el marco de otras política destinadas a la igualdad de derechos/oportunidades/condiciones entre hombres y mujeres. O políticas como la relativa a las clases de religión en la enseñanza pública. Claro que tiene consecuencias, pero, ante todo, sirve para marcar un territorio, para delimitar quienes son los aliados y quiénes los adversarios. Bien administrada, sirve para situar a quien pone dificultades a esas clases en el terreno del progreso, y a quienes se oponen en el terreno de la regresión. O políticas como la de auspiciar el levantamiento de las tumbas de la guerra civil y la revisión de los juicios celebrados bajo el régimen de Franco. Desde luego que pueden tener consecuencias, sobre todo de enfrentamiento entre los españoles, pero no cuestan mucho, no cuestionan, en el corto plazo, la política económica "realista".

Para mí, aparte de la sinceridad de los esfuerzos de los políticos correspondientes, de la que no dudo, el promover el matrimonio de personas del mismo sexo tiene un elevado componente simbólico y, más importante, poquísimos costes en términos de votos. No creo que hubiera una demanda amplia favorable a este cambio legal, pero, y esto es lo fundamental, tampoco hay una oposición amplia. Más aún, lo que está claro es que, si hay algo, es un (quizá tibio) apoyo a la medida. Un apoyo que cubre, fácilmente, a dos tercios de los mayores de edad. Tal es la proporción que, por ejemplo, en este estudio del CIS, llevado a cabo en junio de 2004, cree que las parejas homosexuales estables han de tener los mismos derechos y obligaciones que las parejas heterosexuales (67,7%), que las parejas homosexuales han de tener derecho a contraer matrimonio (66,2%), o no creen que la homosexualidad sea antinatural (67,8%). Porcentajes más amplios se oponen a la sanción de la conducta homosexual (88,0%), creen que la opción homosexual es tan respetable como la heterosexual (79,0%) o que su sexualidad es, simplemente, distinta a la de la mayoría (76,6%).

Con dos tercios de apoyo, aunque sea tibio, a los matrimonios de homosexuales, la probabilidad de pagar un precio electoral es bajísima. Además, es probable que el rechazo esté concentrado en sectores en los que el PSOE tiene muy difícil "pescar" votos, tal como puede ser (aunque no lo he podido comprobar) en los católicos practicantes. Por otra parte, la posibilidad de articular una oposición amplia a esta medida es posible pero muy difícil, dadas las mayorías consideradas.

Esas políticas simbólicas, de las que he mencionado sólo un par de ejemplos, pueden servir también para atraer más fácilmente a un electorado, no sólo de izquierdas (véase las mayorías anotadas), propio de sociedades en las que las necesidades materiales están más que cubiertas y que, por tanto, se dejaría cautivar más fácilmente por cuestiones de "valores". Un electorado especialmente sensible a ese tipo de argumentos tras ocho años de notable bonanza económica. Y un electorado al que, a su vez, parece relativamente fácil convencer de que el funcionamiento adecuado de la economía es algo que va de suyo, que no requiere un paulatino "quitar trabas" (liberalizar, reducir impuestos) y una continua evitación de tentaciones intervencionistas y proteccionistas.

Faltaría explicar el por qué ahora. Imagino que esto tiene que ver con la labor de agitación de los activistas correspondientes (colectivos homosexuales, feministas) en los últimos tiempos, que consiguieron introducir en las plataformas de los partidos de izquierda sus reivindicaciones. Éstos partidos, al llegar al poder, en parte se han visto "presos" de sus promesas electorales, en parte, es el caso del PSOE, ha podido contar con una panoplia de medidas, simbólicas como digo, para presentarlas como programa, más o menos coherente, de gobierno.

Vaya, al final la respuesta rápida y corta ha sido larga. Vale por ahora y tengan en cuenta los lectores que se trata sólo de hipótesis, eso sí, con un poquito de sustancia.

8 Comments:

  • Estoy de acuerdo con algunas de las cosas que dices, aunque no totalmente en lo de la política económica frente a la simbólica. Lo que creo es que, simplemente, la izquierda con posibilidades de gobernar se unió hace tiempo a una especie de síntesis pseudoliberal en lo económico, lo que puede ser pragmático pero no deja de ser un feliz aterrizaje. Por supuesto, el PSOE seguirá teniendo sus cosas en lo económico (¿horarios comerciales?), pero creo que las formas más delirantes de intervencionismo han quedado atrás.

    Sobre la política simbólica, he notado que muchas veces se usa como instrumento para "retratar" al PP (uso retratar en el sentido de "demostrar que se opone o no aprueba abiertamente posturas sobre las que existe un amplio consenso"). La idea es que cuando el PSOE consigue que el PP se oponga (de manera no del todo abierta, eso es cierto) al matrimonio homosexual, se proporciona a la sociedad un indicio de que el PP está dirigido por una rama ultraderechista / fundamentalista católica. Este asunto lo llevan utilizando bastantes años, empezando con lo de las parejas de hecho, por lo que no sorprende que tarde o temprano llegara el momento de darle un impulso definitivo.

    Algo parecido puede pasar con la retirada de las tropas de irak o el aireo de la guerra civil (retirada de estatua de franco). Puede que los electores más de izquierdas (que suelen votar a IU o abstenerse) se entusiasmen con este tipo de medidas, pero creo que tanta o más importancia tiene el hecho de que sirven para mostrar, con su oposición, a un PP radical que "asuste" a las masas centristas. El PP puede tener (o no) razones legítimas (esto es, no debidas a una concepción ultraderechista de la vida) para oponerse, es sólo que oírles dar explicaciones sobre cómo "no hay que reabrir heridas cerradas" puede ser consistente con "intentaré ocultar mi admiración por el glorioso alzamiento, pero sólo porque ya no está de moda y a ver quién sale a defenderlo, con la que está cayendo".

    Por cierto, que en esto de "retratar" al adversario a través de sus negativas el PP también lo ha utilizado en ocasiones, con éxito oscilnte. La que me viene a la cabeza es la del terrorismo etarra, un asunto en el que el PP se ha mostrado como defensor firme de la libertad frente a las sospechoas alianzas del PSOE (es decir, "¿cómo podemos fiarnos de alguien que gobierna con un tipo que se reúne -o pacta- con la ETA?") (Esto ya puede ser controvertido, pero mi opinión es que el asunto le iba bien al PP hasta que el 11-M los puso muy en evidencia en un momento muy inconveniente).

    Por último, algo por lo que habría que preguntarse es por qué el PP se somete a esto. Es decir, ¿por qué permiten que una y otra vez les hagan quedar como radicales de derecha? A veces parece que el PSOE sabe controlar mucho mejor los aspavientos radicales (por ejemplo, se avino sin grandes dificultades a la ilegalización de batasuna) que el PP los suyos. A fin de cuentas, se supone que el voto más franquista y católico está totalmente cautivo (es decir, ¿a quién van a votar los nostálgicos si no?) y hacerles un feo tampoco iba a ser catastrófico.

    By Anonymous Uno que pasa, at 4/25/2005 2:07 p. m.  

  • las elecciones no solo se ganan con los convencidos sino también con los abstencionistas que pueden quedarse en casa o votar al partido más cercano (sea el PP o sea el PSOE)

    By Blogger Sirajoyfueraliberal, at 4/25/2005 2:11 p. m.  

  • El argumento me convence bastante. Ya que no podemos ser de "izquierdas" en el sentido tradicional (más impuestos y más gasto social), seámoslo en cosas baratitas, pero que lucen mucho.
    Creo también que lo pusieron en su programa electoral sin pensar que ganarían.

    By Blogger Josu, at 4/25/2005 4:34 p. m.  

  • El post está duplicado, pero parece que es aquí donde toca colgar comentarios.

    El PP tampoco tiene que emplearse a fondo con el asunto; para empezar uno de los votos a favor de la ley ha sido de sus propias filas (Celia Villalobos) ... y el papel a la contra se lo están haciendo y se lo van a seguir haciendo otros -los defensores de la moral (la iglesia a la cabeza y los que le siguen) ....
    En estos movimientos, como en otros, la cuestión es ir moviendo agenda, ir apuntando cosas en el haber en los momentos menos críticos de la legislatura.... y viendo a ver si con esas cosas pueden ir calentando motores para más cambios que puedan interesarles .... en definitiva (como apunta Josu en MALAPRENSA) la ley no está aprobada, falta el trámite del Senado y ahí el escollo es claro, ahí la mayoría es del PP, a ver qué ocurre y cómo juegan cada uno (PSOE, PP y los demás sus bazas).
    Ahora bien no he visto ni una sola nota sobre las consecuencias de este nuevo modo de matrimonio para asuntos tales como herencias, cómo afecta al sistema de pensiones, etc.... Sólo se ha hablado de derechos individuales -derecho a casarse, derecho a adoptar (por cierto, aquí podrán casarse como lo permita la ley, y podrán tener derecho a adopción nacional, pero a la hora de adoptar en el extranjero tendrán que estar a lo que diga la legislación de los países de origen de los niños, porque se adopta por el bien del niño y los criterios los fija el país de origen conforme a sus normas, costumbres, valores, etc.) y luego está el sistema de pensiones y el sistema de salud. Pero para poder hablar de esos temas con cierta base habría que saber de cuántos estamos hablando y de esos cuantos que sean cuántos se quieren/van/pueden casar ..... o sea, bastante incertidumbre y mucho titular.

    By Blogger Salvatierra de Barros, at 4/25/2005 9:52 p. m.  

  • Salvatierra. Gracias por lo del post duplicado. Errata corregida.

    By Blogger Wonka, at 4/25/2005 9:58 p. m.  

  • Quería apuntar, además de lo que dices, que suscribo totalmente, que los asuntos más simbólicos (Irak, matrimonios, papeles de salamanca,...) deben solucionarse a principio de la legislatura (especialmente si son sensibles a la utilización de los media), porque supongo que la gente vota por lo que recuerda del gobierno, y normalmente recuerda los últimos meses (en algunos casos, los últimos días), más que los temas simbólicos de principio de legislatura. Con esto creo que contesto también a siyofueraliberal: debes contentar a los convencidos al principio de la legislatura, nunca al final (que es cuando debes convencer a los indecisos).

    By Anonymous RMF, at 4/25/2005 11:12 p. m.  

  • Ante todo agradeceros el haber aportado vuestras opiniones.

    Como surgen y se materializan las ideas es un tema que considero apasionante.

    Sin ser sociólogo (ni ingeniero, lo cual al menos me daría licencia para pontificar sobre gráficos) carezco de la base teórica que me explique por que fenómenos, que en principio “carecen” de interés para la “mayoría” acaban fructificando, mientras que otros mucho mas importantes ni siquiera se plantean.

    Recordar que mi pregunta no se centraba en el matrimonio entre parejas del mismo sexo, sino en las claves del exito de la idea.

    Una manera de buscar explicaciones es buscar fenomenos parecidos y en vuestros comentarios aparece el de los papeles de Salamanca, tema que "careciendo de interes" para la "mayoria de salmantinos o catalanes" requiere de un gran esfuerzo y dedicacion por parte de nuestros politicos, tiempo y atencion que obviamente no dedican a otros asuntos.

    Y parece, en base a vuestros comentarios, que es precisamente eso, el mantener ocupados a nuestros politicos en asuntos de los que esperan obtener reditos o desgaste del adversario, lo que permite a una idea tener exito. Lastima.

    By Anonymous Anónimo, at 4/26/2005 9:13 a. m.  

  • Estoy muy de acuerdo con lo expuesto por Wonka por lo que respecta a la distinción entre política económica, de consecuencias caras, y simbólica, de coste casi 0.
    También estoy de acuerdo con "uno que pasa" por lo que respecta al uso de estos asuntos para "retratar" al PP. Ejemplo claro es lo de la estatua de Franco, yo no entiendo como el PP cayó en la provocación.
    Lo de la política económica, al fin y al cabo, es la constatación que el PSOE se ha apuntado a la tendencia del socialismo europeo moderno, la de la "tercera vía" a lo Blair o Schröder: "progresista" en lo social y "liberal" en lo económico (qué tiempos aquellos en que liberal y progresista quería decir lo mismo).
    Y la razón por la que se ha hecho ahora, al principio de la legislatura, es porque es conveniente que el "polvo" que estas medidas levantan se haya ya asentado a final de legislatura para si vuelve el PP: será tanto más difícil derogar la ley cuantas más parejas homosexuales con hijos quedarían en situación alegal o ilegal con dicha derogación. Véase el PHN, que no sé yo si se hubiera podido derogar en caso que las obras estuvieran terminadas (también es cierto que el PP no pensaba que perdería las elecciones y por tanto no creyó necesario impulsar el PHN a principio de legislatura).

    By Blogger EVF, at 4/26/2005 9:57 a. m.  

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