WonkaPistas

11.4.08

Cifras dudosas sobre los españoles y la pornografía infantil

Hoy toca decir que los internautas españoles somos los que más visitamos páginas web con pornografía infantil del mundo, sólo por detrás, cómo no, de los estadounidenses. Así, como se lo digo. Al menos, según un supuesto experto en el tema, Benjamín Blanco, inspector jefe de la sección de delitos tecnológicos de la Policía Nacional. ¿Cómo puede saberse? Blanco cita un estudio (uno, sólo uno, no piensen que hay toda una literatura sobre este tema) de Anesvad, de 2005, en el que se recoge la información obtenida a través de una página "trampa", llamada Nymphasex, que colocó Anesvad como parte de una campaña para sensibilizar a la opinión pública sobre el tema, así como para medir (qué fácil se dice) la dimensión del problema que comentamos. El informe de Anesvad está aquí, pero la investigación sobre cuántos usuarios de cada país consumen páginas de pornografía infantil no vale para nada.

Anesvad nos lo cuenta así:

El 1 de octubre de 2001, ANESVAD puso en marcha una novedosa campaña de investigación y sensibilización sobre la pornografía infantil en Internet denominada ‘Nymphasex’ http://www.anesvad.org/nymphasex). En colaboración con la agencia de comunicación Agoranet (www.agoranet.es), se publicó una supuesta página pornográfica en la que se ofrecían una serie de ‘servicios con menores’.

Durante quince días se informó de que todos estos servicios estarían disponibles a partir del 16 de octubre. También se daba la posibilidad de comunicarse directamente con tres supuestos menores vía correo electrónico o a través del videochat; había un ‘salón privado’ en el que interesados podían dejar sus comentarios y una especie de calendario de adviento que permitía ganar un acceso gratuito a la futura página.

En ese periodo, se promocionó la web a través de distintos canales gratuitos disponibles para cualquier usuario. Chats, foros, news y alta en buscadores satélites (páginas gancho que enlazaban con nuestra web) fueron los medios empleados. El objetivo era comprobar la reacción de todos los sectores implicados, de forma directa e indirecta, en esta problemática: consumidores, servidores, policía, usuarios...

En los quince días que duró la campaña, los resultados que se obtuvieron fueron espectaculares: 6.000 personas visitaron el sitio (400 entradas diarias de media); 542 visitantes accedieron de forma regular con el fin de comprobar si la web ofertaba nuevos servicios; cerca de 200 usuarios incluso dejaron su dirección de correo electrónico para que se les informara sobre las novedades.

El día 16 de octubre de 2001, las puertas de ‘Nymphasex’ se abrieron y todos sus visitantes pudieron comprobar el verdadero fin de esta Campaña: luchar contra la pornografía infantil en Internet, y sensibilizar a la sociedad en general sobre esta problemática. Así como mostrar las graves consecuencias físicas y psicológicas que provoca en los menores que reciben los abusos. Ese mismo día, 1.000 usuarios entraron en la web buscando ese nuevo portal de pornografía infantil.
Muy interesante, como prueba, pero comprobarán que no nos dicen qué tipo de anuncio colocaron, ni qué palabras utilizaron para incitar a la gente a visitar esa página. ¿Eran suficientemente claras acerca de los contenidos de la web? Lo fundamental: no nos dicen en qué "canales gratuitos" concretos colocaron los anuncios, ni en qué idioma lo hicieron. ¿Eran páginas españolas o de todo el mundo? ¿De qué países? ¿En qué idioma? Todo esto es relevante para lo que dice Anesvad a continuación.
Transcurridos unos meses, en enero de 2002, comenzó una segunda fase dentro de este proyecto. La web permaneció colgada, sin ningún tipo de publicidad, únicamente dada de alta en los diferentes buscadores que existen en Internet. El propósito era comprobar si los usuarios eran capaces de encontrar este sitio, averiguar de dónde accedían y tratar de concienciarles de la problemática de la pornografía infantil.

Las entradas totales en Nymphasex a lo largo del año 2002, superaron las 49.000, con una media de 4.000 al mes. Además, se trata de usuarios únicos ya que es muy difícil que entren más de una vez al ver que no se trata realmente de una web con contenidos con menores. Respecto a los datos por países, destacan dos por encima de los demás en cuanto a número de entradas: Estados Unidos con el 41,96% (20.602 entradas) y España con el 37,34% (18.335 entradas).
A partir de esos "datos", Anesvad concluye:
Los resultados que ofrece este estudio, muestran que España es el segundo país del mundo que consume más pornografía infantil, y el primero de la Unión Europea.
Sí, señor, eso es una conclusión basada en la evidencia empírica. Pues no, con esos datos podemos saber más bien poco y, desde luego, no podemos afirmar que los españoles seamos los principales consumidores de pornografía infantil. Razones:

1. No tenemos ni idea de dónde se pusieron los reclamos de esa página. Me temo que, siendo Anesvad una organización española, lo hicieron, sobre todo, en páginas españolas. Si fue así, sólo por eso se estarían sesgando los resultados del estudio: habría más españoles porque las páginas de reclamo eran, ejem, españolas.

2. Tampoco tenemos ni idea del idioma elegido para los anuncios. Si fue el español, aplíquese lo visto en el punto 1, añadiendo al sesgo pro-españoles, otro sesgo pro-hispanohablantes.

3. No podemos decir que todos los visitantes de la página vayan buscando pornografía infantil. Unos sí, claro. Otros llegarán buscando porno en general. Y muchos, como yo hoy, habremos llegado para enterarnos de la campaña de Anesvad. No en vano, en octubre de 2001, cuando la dieron a conocer, los medios de internet se refirieron a ella, y muchos visitantes debieron acceder a la página como ciudadanos concernidos, no como consumidores de porno infantil.

4. Por cierto, casi todas las referencias de medios y páginas web a Nymphasex posteriores a la revelación de la campaña están en castellano. De nuevo, aplíquese el punto 1.

5. En realidad, del objetivo de las visitas a partir de la revelación de la campaña no podemos decir mucho. No podemos saber cuántos de los 49.000 "visitantes" de 2002 buscaba porno y cuántos información sobre la campaña.

6. Por último, que aparezca EEUU como primer país de origen de dichos "visitantes" tampoco ha de extrañar. No sabemos qué buscaban todos ellos, pero lo que sí sabemos es que en Estados Unidos es donde hay más internautas, por lo que no es de extrañar que encabecen, incluso, una clasificación tan absurda como ésta.

En fin, Anesvad exageró, como nos tiene acostumbrados, y el "experto" se tragó la exageración (1), como ocurre en demasiadas ocasiones.



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(1) La verdad es que parece dispuesto a "tragarse" cualquier tipo de datos si sirven al mensaje que quiere transmitir. En el mismo acto, el señor Blanco aludió a que los internautas españoles somos los que más pornografía consumimos por Internet, citando una cifra del 41,7% del total, que no he conseguido rastrear, pues en los medios no se menciona la fuente. He visto un estudio de Netvalue, del 2001, con datos que podrían ser parecidos. Si fuera ese estudio, estaríamos hablando de una comparación entre 8 países europeos. En cualquier, caso, para comparar bien, hay que tener en cuenta el sexo y la edad de los internautas, que no es igual en todos los países. En España, en comparación con otros países, siguen estando muy sobrerrepresentados los jóvenes y, algo menos, los varones, al menos, en comparación con otros grandes países europeos. Por eso, tampoco sería muy extraño que ocupásemos un lugar "alto" en clasificaciones según consumo de porno por Internet, pero tampoco significaría nada en particular.

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